La puerta azul. La primera impresión.

Este año he tenido la suerte de participar en uno de los proyectos , hasta ahora, más bonitos de mi carrera.

Una primera impresión. Una puerta azul en un caserío semi-abandonado. Esa puerta azul.

Ahí empezó.

Un flechazo. Una visión. Trabajo. Duro. Contratiempos. Decisiones. Vueltas y más vueltas.

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Y ante todo la intuición y el respeto. El respeto a lo que era, y la intuición de lo que podría volver a ser.

Ha sido un trabajo duro, exigente y con circunstancias complicadas, pero que me ha devuelto con creces la ilusión invertida.

Este curso que empieza lo hace con un proyecto parecido, que me llena de ilusión; el proyecto y las personas. Así que con gusto vuelvo, a trabajar para ganar ilusión.

Fotos @markelredondo.studio

¡Feliz nuevo curso!

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El primer paso